En estos días de aislamiento social pasamos a ser casi expertos en recetas, manualidades y actividades físicas. Son unos de los efectos colaterales del encierro por la pandemia del Covid-19. Aprender nuevas actividades y conocimientos nos ayuda a mantener la calma y a distraer la mente del eterno domingo que la cuarentena nos obligó a vivir.
Un recurso interesante para tener en cuenta y así ayudar desde casa, al menos, un poquito al ecosistema, es la técnica de compostaje.
¿Qué significa compost/compostaje/compostear?
Significa transformar la materia orgánica que nos queda en los residuos en abono natural. La naturaleza por sí sola descompone los residuos (tanto orgánicos como inorgánicos) pero con el compost se acelera este proceso.
Según el “Manual de Compostaje del Agricultor” de La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los materiales inician un proceso de descomposición o de mineralización y cambian de su forma orgánica (seres vivos) a su forma inorgánica (minerales, solubles o insolubles). Estos minerales fluyen por la solución del suelo y finalmente son aprovechados por las plantas y organismos, o estabilizados hasta convertirse en humus, mediante el proceso de humificación (formación de ácidos húmicos y fúlvicos, a partir de la materia orgánica mineralizada).
¿Por qué es importante “compostear”?
Incrementa el porcentaje de materia orgánica del suelo.
Aumenta la capacidad de retención de la humedad del suelo.
Reduce riesgo de erosión.
Ayuda a regular la temperatura del suelo, reduciendo la evaporación del agua y regulando la humedad.
Mejora las propiedades químicas:
Mejora la actividad biológica: Aporta organismos (como bacterias y hongos) capaces de transformar los materiales insolubles del suelo en nutrientes para las plantas y degradar sustancias nocivas.
Mejora las condiciones del suelo aportando carbono para mantener la biodiversidad de la micro y macrofauna (lombrices).
Reduce la basura de la ciudad.
Y en este último punto nos queremos detener. Según el Estudio de Calidad de los RSU del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se ha calculado que una bolsa de basura tiene un 42% de materia orgánica, la cual podría volver al suelo y así reducir a gran escala los niveles de basura y a generar abono para el suelo.
La basura orgánica cuando se deposita en un vertedero, se descompone y genera lixiviados, jugos que tienden a contaminar las napas de agua.
¿Cómo hacer compost?
En primer lugar es necesario tener espacio para poder llevara cabo esta tarea.
Se puede realizar en un balde o una maceta con perforaciones en la base.
Luego, rellenar con capas intercaladas de tierra y materiales orgánicos provenientes de la basura.
Es necesario cubrirlo para que inicie el proceso de fermentación.
También es muy importante regar el compost regularmente para que se mantenga húmedo y removerlo cada dos o tres días.
¡En sólo algunas semanas vas a tener abono para las plantas y menos cantidad de basura!
Ingredientes con los que podes hacer compost:
Restos de comida
Frutas y verduras
Restos de café
Hojas
Raíces
Madera
Yerba
Poda
Aserrín
Cáscara de huevos
Pétalos
Ingredientes que NO tenes que añadir en el compost:
Pan y derivados
Aceite
Papel
Heces de animales carnívoros u omnívoros
Arroz
Lácteos
Carnes