Hoy se cumplen 26 años del asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas. El autor de la fotografía que desenmanteló el anonimato del empresario Alfredo Yabrán, y cambió el rumbo del periodismo político en Argentina.
Sus familiares y colegas harán hoy homenajes para recordarlo, uno de ellos en la cava de General Madariaga en la que se halló su cuerpo calcinado. Además plantarán árboles plantarán árboles cedidos por el municipio de Dolores «para dar vida al lugar» en el lugar en donde fue hallado su cuerpo
El Foro de Periodismo Argentino FOPEA lo recordó hoy «Estamos convencidos de que un periodismo verdaderamente libre y sin ataduras es esencial para fortalecer la democracia. La capacitación permanente, la unidad en la defensa de la profesión y el compromiso con la libertad de expresión como derecho ciudadano nos guían en esa tarea. Por más y mejor periodismo. No nos olvidamos de Cabezas.»
«El asesinato de José Luis Cabezas fue el más cruel ataque a la libertad de expresión y a la actividad periodística desde que la Argentina recuperó la democracia, y marcó de manera indeleble la memoria de la profesión aquel triste enero de 1997.»
FOPEA

Los hechos:
1997- Fue encontrado calcinado en su auto, con dos tiros en la cabeza y con las manos esposadas en la espalda en la localidad de General Juan Madariaga, con 35 años y dejando una hija de apenas pocos meses de vida, sin un padre.
La investigación determinó que la foto tomada por el periodista en 1996 fue la ofensa que gatilló su muerte. Todo indicaba que el autor intelectual del asesinato era Yabrán, empresario, dueño de OCA, enriquecido en el gobierno de Menem y acusado en múltiples causas de corrupción. Solía decir que sacarle una fotografía a él era como «pegarle un tiro en la frente». El ministro de Economía de ese entonces, Domingo Cavallo, lo acusó de ser el jefe de una mafia enquistada en el poder.
Un año después de esa foto fue asesinado en Pinamar. Quedó demostrado que quien utilizó sus propias manos para matar al periodista fue el subcomisario de la policía Bonaerense, Gustavo Prellezo, que trabajaba de encubierto para Gregorio Ríos, el jefe de la custodia de Yabrán. Además, el jefe de la comisaría de Pinamar, “la liebre” Gómez, quien había liberado la zona y así dejó entrar a “La banda de los horneros” para cumplir con el asesinato.
¿Justicia? En el 2002 los cuatro integrantes de la banda fueron condenados a prisión perpetua; Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana, al igual que Gregorio Ríos y los policías Aníbal Luna, Gustavo Prellezo y Sergio Camaratta. Ninguno de ellos cumplió la pena dispuesta.
Alfredo Yabrán se suicidó en el año 1998 en su estancia en Entre Ríos, en donde se escondía y escapaba por un pedido de captura tras ser acusado como autor intelectual del crimen.
Desde 1997 todos los 25 de enero se conmemora el Día del Reportero Gráfico en Argentina.
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