Esta semana, del 1 al 7 de agosto, se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM 2022) en más de 170 países y tiene como objetivo principal fomentar la práctica y mejorar la salud de los bebés. Este año, el tema es «Impulsemos la Lactancia Materna: Apoyando y Educando«.
A partir de 2016, la SMLM se organizó en función de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en 2018, una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud respaldó a la SMLM como una importante estrategia de promoción de la lactancia materna.
La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, comenzó la Semana de la Lactancia con distintas propuestas con el objetivo de revalorizar y visibilizar esta práctica. Este año se centra en fortalecer capacidades que tienen los distintos ámbitos implicados de proteger, promover y apoyar la lactancia materna en diferentes niveles de la sociedad.
Leé también Puericultura: volver a lo natural
Estos ámbitos, entre los cuales se incluyen prioritariamente los gobiernos, los sistemas de salud, los lugares de trabajo y las comunidades, deben ser informados, educados y capacitados para fortalecer su capacidad de proporcionar y mantener entornos favorables a la lactancia materna para las familias en el mundo posterior a la pandemia.

Amamantar se trata de una práctica que requiere del acompañamiento y apoyo del entorno familiar, laboral y comunitario, como así también de un Estado presente. Para llevar adelante la lactancia es necesario que se conozcan y difundan los beneficios, saber cómo se resuelven las complicaciones más frecuentes y que se creen ámbitos que le faciliten a la madre tanto el tiempo como los espacios para extraer leche o darle la teta a su bebé.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan que los niños inicien la lactancia materna en la primera hora del nacimiento, sean amamantados en forma exclusiva durante los primeros 6 meses, complementando con alimentación de calidad hasta los dos años o más.
Asimismo, se indica que los bebés deben ser amamantados bajo demanda, esto quiere decir que es tan frecuente como los bebés lo soliciten tanto de día como de noche. Evitando usar biberones, tetinas ni chupetes.
Desde #LPN conversamos con la Lic. en Nutrición y Puericultora, Marina Vizcaíno, que trabaja con mucho amor y pasión en esta área, acerca de la importancia de apoyar esta práctica en todos los espacios que la mujer encuentre. Marina, nos habla sobre la importancia del acompañamiento y la información para las familias que transitan este momento tan importante del nacimiento de sus bebés.
Durante el período de pandemia del Covid-19, la información que circulaba acerca de la lactancia era confusa. Las normas de distanciamiento físico supusieron menos contacto para algunos padres con grupos de apoyo y personas idóneas por lo que recibieron menos conocimientos y oportunidades de asesoramiento sobre lactancia materna.
Algunos países aplicaron políticas no basadas en la evidencia, como separar a los bebés de sus madres y desalentar la lactancia materna cuando se sospechaba la presencia de Covid-19.
Leé también Comprobado: la leche materna transmite anticuerpos contra el Covid-19
En ese sentido, la publicidad y la promoción del uso de mamaderas y fórmulas infantiles “como seguras” influenciaron las percepciones que tienen las personas sobre la lactancia materna y el biberón.
En muchos casos, las mamaderas fueron ampliamente recomendadas y asociadas con la modernidad y el bienestar. Y la mayoría de las familias no recibió información necesaria sobre los principios básicos del amamantamiento. Como por ejemplo, muchas mujeres no están al tanto de la importancia de amamantar frecuentemente, o de que deben alternar los pechos para impedir la insuficiencia de leche.
“Son pocas las mujeres que realmente no logran producir la cantidad de leche que el bebé necesita. Si hay succión del bebé siempre va a haber producción de leche. Debemos apoyar a las madres que amamantan para que confíen en su capacidad de producir leche, incorporar una fórmula, empieza a interferir en la producción”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora
Otro ejemplo muy común es que muchas mujeres detienen la lactancia de manera temprana con la preocupación de que “no tienen suficiente leche«. Sin embargo, la World Alliance for Breastfeeding Action (WABA), indica que los estudios realizados demuestran que las madres que reciben información adecuada sobre lactancia materna, además de apoyo práctico, son menos susceptibles a experimentar ansiedad durante el período de lactancia.
“La leche materna es la mejor alimentación para el bebé. La teta no es solo alimento, también es contacto, placer y comunicación”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora
Leé también Parto Respetado: el deseo y el derecho de las personas gestantes
¿Por qué es tan importante dar la teta?
En primer lugar, nada reemplaza la leche materna. Los beneficios que trae la lactancia materna son múltiples. En primer lugar, es la mejor opción para la salud tanto del bebé como de la mamá.
Esto es porque la lactancia materna contribuye a disminuir la mortalidad infantil y brinda a los bebés beneficios como: la protección contra infecciones respiratorias y gastrointestinales, reduce el síndrome de muerte súbita del lactante, tiene menor incidencia de otitis media aguda, rinitis alérgica y desnutrición. A largo plazo, previene la aparición de sobrepeso y obesidad infantil.
“El primer alimento del bebé se llama calostro, que es lo que el bebé debe recibir los primeros días. Se suele decir que es la “primera vacuna” ya que provee una gran protección inmunológica al recién nacido. Luego de los primeros días, el calostro se va transformando en leche madura”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora

En cuanto a los beneficios para la madre: la lactancia trae ventajas de salud para las madres. El inicio temprano del amamantamiento reduce el riesgo de hemorragia postparto, de anemia y de deficiencia de hierro. Otro de sus beneficios es que disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario.
Asimismo, ayuda a regresar al peso que la persona gestante tenía previo al embarazo. Es así porque se estima que una persona que amamanta tiene un gasto diario de alrededor de 500 calorías para la producción de leche.
En cuanto al vínculo afectivo entre el bebé y la madre, se destaca que los niños y las niñas que son amamantados suelen crecer más felices, seguros y emocionalmente estables. Asimismo, el vínculo afectivo que se crea favorece el desarrollo de la autoestima y de una personalidad más saludable para el bebé.
Leé también Ser doula, acompañar para “gestar en tribu”
“La lactancia materna es el alimento perfectamente diseñado para nuestros bebés, tiene beneficios y que van más allá del alimento: sus propiedades inmunológicas, su conexión con la mamá y su microbiótica y también un estilo de crianza con mucho contacto piel a piel, tan nutritivo como la leche misma. Apoyar y trabajar para que la forma de alimentación desde el inicio de la vida sea con leche materna es un gran desafío personal y social”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora
¿Qué es importante tener en cuenta a la hora de poner el bebé al pecho?
Cuando una mamá se dispone a dar la teta, debemos asegurarle tranquilidad, intimidad y apoyo para que las técnicas de amamantamiento que podamos sugerirle las reciba mejor y así el bebé va a poder desplegar sus “saberes”.

Claves para prevenir la mastitis en mujeres lactantes:
Uno de los grandes problemas que tienen las mamás a la hora de la lactancia es la mastitis. ¿Cómo se puede prevenir? Manteniendo la lactancia a demanda y con la posterior extracción de la leche si el drenaje es incompleto después de cada toma.
“Amamantar a libre demanda, sin tiempo , los bebés recién nacidos maman muy seguido y es normal que así sea hasta que logran aumentar el tamaño del estómago y mejoran técnica de extracción. Amamantar no tiene que doler y para evitarlo hay que poner el bebé frente a la madre y con la boca bien abierta, tomando la mayor parte de la areola”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora
Leé también Emprender con «Mimitos para regalar»: accesorios para bebés
Lactancia en corresponsabilidad
Para llevar la lactancia de la mejor manera, es necesario que haya corresponsabilidad, esto significa que no solo es responsabilidad de quien amamanta, sino que para que la lactancia pueda ser sostenida en el tiempo, es necesaria la participación, contención y apoyo de la familia, la comunidad, los equipos de salud, las instituciones educativas y los lugares de trabajo.
“El apoyo a la lactancia materna implica a muchos actores y en todos los niveles, debemos seguir trabajando para mejorar las tasas de lactancia en nuestros país para seguir mejorando la nutrición y la salud , tanto a corto como a largo plazo”.
Marina Vizcaíno, Lic. en Nutrición y Puericultora
Este apoyo e información generarán un espacio propicio para que sea el binomio madre/hijo quienes decidan hasta cuándo se va a sostener y cómo se va a llevar adelante la lactancia materna. Dar el pecho es siempre beneficioso y que la madre se sienta acompañada abre la posibilidad a pensar opciones. Eso no significa que sea la única, al contrario. Ninguna mujer es menos mamá por no dar la teta.
*****
Este contenido es posible gracias al apoyo de nuestros lectores y auspiciantes. Compartí esta nota, opiná, y publicitá en nuestra web, para promover un periodismo distinto en la región: Contacto y Publicidad