Se enciende el fuego, crepita la leña, se aviva la llama y el cocinero piquense, Ricardo Belfiore, prepara el gran asado argentino para el cierre del festival en Huelva, España. El asado, comida puramente argentina, lo prepararon entre los cinco cocineros que fueron de la Argentina: tres de Chubut y dos de La Pampa Ricardo y Leo Hernández.
Ricardo habla con orgullo de todo su camino recorrido, porque el Festival de España fue solo uno de sus proyectos. Hace casi 16 años lleva adelante su pastelería, hace unos días inauguró el restaurante del Club de Golf, participó varias veces de la Feria Internacional de Turismo (FIT).
Entre el 22 y el 26 de octubre, Ricardo participó en Huelva, España, del Congreso Iberoamericano de Gastronomía. Argentina era un país invitado, como muchos países de Latinoamérica. “Había desde clases de cocina de toda latinoamérica, demostraciones, charlas de cocina sustentable, de cocineros para estudiantes de gastronomía y un patio de foodtrucks. Ahí estábamos nosotros: el foodtruck de La Pampa en donde teníamos una tapa que hacíamos con carne. Al lado estaban los chicos de Chubut que hacían unas tapas con langostino y otra con cordero patagónico”.
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Para el cierre del Congreso apareció la carne pampeana, provista por Frigorífico Pico y asada por Ricardo Belfiore y Leo Hernández. El cocinero pampeano es uno de los embajadores del programa “La Ruta de la Carne” que cada vez toma más relevancia.
“Los cocineros de Chubut hicieron 25 corderos a la estaca y con Leo cocinamos 200 kilos de carne proveniente del Frigorífico Pico: preparamos ojo de bife, bife angosto y cuadril”.
Ricardo Belfiore
El proyecto del Frigorífico Pico y la secretaría de Turismo de la provincia tienen como objetivo atraer más turistas a La Pampa. El asado es una de las comidas tradicionales y constitutivas de todos los argentinos y los pampeanos tenemos la suerte de tener la mejor carne del país. Pero una buena carne tiene que estar acompañada de buena gente. El asado es charla, es alegría, es familia, es amistad y Ricardo eso lo sabe.
Asimismo, Ricardo participó de la FIT que se realizó del 1 al 4 de octubre en la Rural: “Ahí estuvimos en el Stand de La Pampa cocinando carne de Ohra Pampa. Fuimos con mi hermano Claudio Belfiore a hacer probar carne de la nuestra”.



La influencia de las mujeres en su vida
“Me defino como cocinero, no como chef. Mi vieja y mis dos abuelas fueron grandes cocineras y los domingos no faltaba un menú. Eran mujeres que se dedicaban a ser amas de casa y la cocina era muy importante. Como típicos descendientes de italianos, somos una familia a la que nos gustan las reuniones gastronómicas y cualquier evento es una excusa en base a comida”.
Ricardo Belfiore
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Sus abuelas cocinaban pastas: los famosos tallarines de su abuela materna eran muy tradicionales. “Mi abuela no tenía pastalinda, no tenía nada. Los hacía con un palito de escoba, un cuchillo y una hachita que todavía conservo. Ella se levantaba a las 7 de la mañana, hacía el famosos tuco primero y después hacía la masa. Todo a mano, amasaba, estiraba con ese palito de escoba, hacía un redondel perfecto y cortaba todos los tallarines a manos y ella decía que el tallarín cortado a mano tenía otro gusto”.
“Mi otra abuela hacía unos ravioles espectaculares. Y mi vieja, todas las comidas diarias de mi casa, yo no recuerdo ser chico y que se comprara comida en una rotisería o salir a comer afuera. Era siempre cocina, cocina, cocina: las milanesas de peceto de mi vieja, el pastel de papas, el puchero, la carbonara, los postres, hacía de todo”.
Ricardo Belfiore
Ricardo y su hermano cocinaban y ayudaban a su mamá. “A la gastronomía la miraba desde el lado casero, desde lo doméstico. Pero en el año 88 nos vamos a vivir a Carlos Paz y ahí empezamos con una rama de la gastronomía que es los helados”.

Tuvieron la concesión de una marca importante de helados de Córdoba y llegaron a tener tres heladerías y un depósito mayorista de helados. Ese fue su primer contacto con la gastronomía. Después en Carlos Paz siguieron con el rubro gastronomía y pastelería.
“Con mi hermano tuvimos una pequeña panadería. Hacíamos todo nosotros. Siempre fue coraje y recetas de familia. En esa época compramos un fondo de comercio con todas las recetas y todo lo de la pastelería y panadería”.
Ricardo Belfiore
Las crisis económicas de la Argentina lo obligaron a volverse a La Pampa donde le dieron la concesión de una confitería/bar tradicional de Gral. Pico: la Confitería del Club Independiente. “Se hacían lomitos, pizzas, hamburguesas, en esa época estaba muy de moda la típica picada de platitos de cosas frías, calientes, tablas de picadas con 30 y pico de variedades de cazuelitas. La típica picada que se salía a comer con vermut”.
Así fue que empezó a estudiar gastronomía. En el 2000 se fue a Buenos Aires a estudiar en la escuela del Gato Dumas. “Me quedé con el Gato Dumas porque para mí ha sido el líder de la movida gastronómica, quien puso en alto a todos los cocineros, al oficio de cocinero”.

“Estudié dos años en el 2000 y 2001, dos años bastante sacrificados porque yo tenía que irme todos los lunes en colectivo y cursaba los martes. Era un curso intensivo y se cursaban tres días en uno y a la noche me tomaba de vuelta el micro y me volvía a La Pampa. Así durante dos años todas las semanas. Muchísimo sacrificio físico y económico”.
Ricardo Belfiore
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En 2001 le surge una posibilidad de irse a trabajar a Italia, allá estuvo dos años hasta que en el 2004 su señora queda embarazada. La idea era tener allá a su bebé y faltando dos meses para que su primera hija naciera decidieron volverse y tenerla en Pico rodeados de familia, abuelos, amigos y no se volvieron a ir nunca más.
Volver a empezar
“Entonces tuve que arrancar de nuevo de cero. En 2006 abrí la pastelería que la tengo hasta el día de hoy, hace 16 años. Siempre hemos hecho catering y hace 12 años que represento a la provincia en un montón de eventos”.
Ricardo Belfiore
A Ricardo le gusta mucho cocinar pastas o hacer todo lo que tenga que ver con las harinas: pastelería, pizzas, un poco de todo. Hace 16 años que tiene su pastelería. En la pastelería hacen medialunas, croissants, pasteles, alfajores y todo lo que es postres. Es una pastelería muy clásica. Hace unos días abrió un nuevo restaurante en el que espera desafiarse y cocinar con creatividad. Porque la pastelería implica seguir instrucciones, pero en la cocina uno tiene que dejarse llevar.
“Acá no tengo nada muy moderno, no puedo venir con alta pastelería porque son cosas muy lindas, pero no se venden. General Pico tiene 60.000 habitantes, acá la gente quiere comprar su postre de fin de semana, su tiramisú, se selva negra, oreo, cheese cake de frutilla, mousse de chocolate, postre borracho. Eso es muy tradicional y hace 16 años que hago las mismas recetas. Deben estar buenos porque hace 16 años que la gente me acompaña. Pero a mis hijas si les das a elegir eligen la chocotorta. Cosas que dan risa. Así son los chicos”.
Ricardo Belfiore



La pastelería de Ricardo queda en C. 11 N° 496, Gral. Pico, La Pampa. También se lo puede contactar al Facebook Ricardo Belfiore Pasteleria | Facebook o por teléfono al 02302 51-4062 o vía mail gatobelfiore@hotmail.com. El Instagram es @ricardobelfiorecocinero. El restaurante del Club de golf: @hoyo19rb abre de jueves a domingos de 8 a 20 hs un bufet. Los viernes y sábados una cocina más elaborada con un menú de 4 pasos.
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